En 2013, la fundación de George Soros inauguró su nueva sede europea en Barcelona. Por Ixone Díaz Landaluce

La Open Society Foundation, que creó y preside Soros, es una entidad con 1800 empleados en 35 países y un presupuesto anual de mil millones de dólares, a los que hay que añadir otros 18 mil millones, donados personalmente por Soros. Lo que lo convierte en el segundo mayor filántropo después de Bill y Melinda Gates.

Ya tenían oficinas en Bruselas, Londres y Hungría, pero decidieron establecerse en la capital catalana para tener «presencia en el sur de Europa en el momento más duro de la crisis», explica Jordi Vaquer, director regional para Europa de Open Society Foundations (OSF). La ciudad era atractiva y estaba bien comunicada.

En España, OSF financia proyectos relacionados con «la transparencia y la rendición de cuentas por parte del Gobierno, protegiendo, por ejemplo, a las personas que desde dentro de la Administración pública descubren que algo se está haciendo mal y lo denuncian». También apoya iniciativas para garantizar los derechos de los colectivos más vulnerables, en particular los gitanos, con los que Soros está particularmente sensibilizado, pero también de los refugiados. Además, respalda nuevas formas de participación política e innovación democrática. Sin embargo, según Vaquer, España es uno de los países europeos en los que la fundación menos tiene que invertir. «Es uno de los países más abiertos de Europa. Las encuestas dicen que la población española ha mantenido su europeísmo y su apertura y se muestra favorable a dar protección a las personas que buscan asilo. Además, está a la cabeza en cuestiones de igualdad de género o derechos del colectivo LGTBI. El caso español destaca porque su ciudadanía está muy vinculada a los valores de una sociedad abierta. Eso no quiere decir que sea un paraíso, claro», explica Vaquer.

Algunos medios han acusado a OSF de financiar organizaciones afines al movimiento independentista catalán. Vaquer lo niega: «Desde el principio decidimos no hacerlo. Y no porque hayamos decidido que es un movimiento en contra o a favor de las libertades, sino porque entendemos que no entra dentro de los objetivos de la fundación». Entre las ONG a las que sí apoyan están Médicos del Mundo, Fundación Salud por Derecho, Barcelona Institute for Global Health, Plataforma por la Honestidad, Rights International Spain, Fundación Civio -que lucha contra la opacidad de las administraciones públicas-… En 2017 financiaron en España 35 proyectos con una inversión de 1,6 millones de dólares.