Este año, las inundaciones en la isla de Java, Indonesia,  han sido más graves de lo habitual. La tala ilegal de bosques es la causa principal del desastre. Por Fátima Uribarri

Un barcelonés héroe de Indonesia

Hacía 53 años que los habitantes de la isla de Java, la más poblada de Indonesia, no vivían algo así. A las inundaciones están acostumbrados: se dan todos los años durante la estación de lluvias (de octubre a abril), pero lo de este año solo se puede comparar con aquel fatídico 1966 que todavía se recuerda. Este 2019, el río Citarum -que recorre 300 kilómetros de Java- se ha ‘encabritado’ más de lo habitual: hay 130.000 personas afectadas por las inundaciones; 50.000 de ellas se han refugiado en centros de acogida; miles de afectados viven ahora a bordo de pequeños botes, y otros resisten como pueden.

Las riadas han matado a más de 100 personas y han afectado a 130.000

Como los habitantes de Dayeuhkolot, al este de la isla. Algunos prosiguen con sus quehaceres sumergidos hasta la cintura. El agua se ha llevado por delante allí casi 9000 viviendas. Lo peor es que la catástrofe se repetirá: volverán las lluvias el año que viene y aumentarán los corrimientos de tierra favorecidos por la tala ilegal. Los furtivos de la madera siegan los bosques de octubre a marzo. Preparan así el terreno para la riada mortal: este año han fallecido más de 100 personas.