Hace 200 años nació la empresa de muebles Thonet, creadora de la famosa silla Número 14. Quién no recuerda la famosa foto de Picasso sentado en su mecedora Thonet. Por F.M.

Curvar la madera maciza. Esa fue la genial idea sobre la que Michael Thonet fundó su imperio. En 1850 inventó una técnica que permitía doblarla como si fuera plastilina. Con esta innovación revolucionó la decoración: de repente las casas, los restaurantes y las cafeterías parecían diferentes. Sus sillas empezaron haciéndose famosas en los cafés de Viena.

“Nunca se ha creado algo tan elegante ni tan bien concebido ni tan práctico”, dijo Le Corbusier

Una de las principales ventajas de su emblemático modelo número 14, con un respaldo muy delgado, es que requería muy poca madera. Además, se fabricaba en serie, por lo que resultaba muy barata. Thonet patentó su idea en 1856. A partir de 1859 empezó a comercializar la silla en un paquete formado por piezas que tenían que montar los propios clientes. La empresa se expandió y abrió nuevas fábricas en Europa Oriental y Rusia. En el siglo XX, la compañía repitió éxito gracias a los muebles elaborados con tubos huecos de metal y diseñados por prestigiosos arquitectos de la época.

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La silla número 14 se considera uno de los productos industriales de más éxito en el mundo.

HISTORIA DE UN ‘BEST SELLER’

→ 1819. La innovación de un hombre genial. Michael Thonet apostó desde el principio por la calidad y la innovación. Empezó a trabajar en un procedimiento para curvar la madera cuando su empresa no era más que una pequeña carpintería en Boppard del Rin.

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→ 1859. Mucho antes que Ikea. La popular silla de café número 14 (hoy, modelo 214) se convirtió en un best seller. Se servía en piezas que luego había que unir entre sí mediante diez tornillos y dos tuercas. Esta silla, sencilla, bella y funcional, se convirtió en uno de los primeros productos industriales fabricados en masa y a bajo coste. Salió a la venta en Viena en 1859.

→ 1867. Las curvas que conquistaron viena. En 1842, Thonet se asentó como compañía en la capital del Imperio austrohúngaro. En 1853, los hijos del fundador se hicieron cargo de la empresa, que a partir de ese momento pasó a llamarse Hermanos Thonet. Participó en muchas de las exposiciones universales de la época, como la de París de 1867.

→ 1904. Otros diseñadores. Muchos de sus colegas apostaron por formas sencillas, y pocos de los muebles que desarrollaron para Thonet tenían un estilo recargado. El arquitecto y diseñador Otto Wagner creó un modelo para la Caja Postal de Ahorros de Austria.

→ 1928. Líneas claras. Marcel Breuer, diseñador y arquitecto de origen húngaro de la Bauhaus, desarrolló una silla oscilante para Thonet en 1928. Con sus formas angulosas, esta silla se convirtió en un clásico. La Cesca B 32 todavía sigue presente hoy en torno a muchas mesas.

→ 1930. El multitalentoso Mies. Solo hasta el año 1930 la silla número 14 se había producido más de 50 millones de veces. El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe también tuvo éxito como diseñador de muebles para la casa, por ejemplo, con su famosa silla oscilante. En 1930 se instaló un departamento dedicado a la producción de muebles de acero tubular en la factoría de Thonet.

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El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe

→1931. Clásicos de la Bauhaus. La marca Thonet conoció un renacimiento gracias a la colaboración con diseñadores de la Bauhaus y la producción de muebles modernos de tubo de acero. La silla Wassily, diseñada por Marcel Breuer, la fabrica hoy Knoll International.

→ 1953. Equilibrio. Pablo Picasso en su mecedora Thonet.

→2018. Con el tiempo, Thonet entró también en el sector del mobiliario y la oficina.

→ 2019. Hoy en día, Thonet sigue fabricando sillas. El catálogo de productos reúne modelos clásicos y diseños actuales. En la fotografía aparece el museo de la empresa.

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