La primera imagen real de un agujero negro ha supuesto una revolución y científica y ha dado lugar a una serie de hipótesis… Por J. Grolle

La respuesta a todos los misterios del universo

1. Un astronauta y un observador

Si un  astronauta visitara con su nave espacial un agujero negro, se enfrentaría a un viaje sin retorno, aunque lleno de fenómenos sorprendentes. Un observador que siguiera el periplo desde una distancia prudencial tendría unas impresiones muy diferentes de las que experimentaría el propio viajero.

2. El astronauta se aproxima al agujero

El astronauta, al acercarse al monstruo gravitatorio, empezaría una trayectoria espiral. Su velocidad se aceleraría hasta aproximarse a la de la luz.

3/a. Lo que vive el astronauta

Para el astronauta, entrar en el horizonte de sucesos no supone ningún cambio. No se sumerge en la oscuridad porque constantemente sigue cayendo luz con él dentro del agujero negro. Si se trata de un agujero negro pequeño, durante la aproximación el astronauta se fragmentará

3/b. Lo que ve el observador.

El observador que quedó atrás tendrá la impresión de que el viajero estelar empieza a moverse a cámara cada vez más lenta. De acuerdo con la teoría de la relatividad general de Einstein, en las cercanías de un objeto de gran masa el tiempo avanza más despacio. Además, verá al astronauta aplastado, convertido en algo parecido a un holograma plano en el horizonte de sucesos, sin llegar nunca a atravesarlo.

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