A lo largo de la evolución humana cocinar nos diferenció de los otros primates. Fue un accidente… El invento se lo debemos al Homo erectus. El primer chef de la Historia. Por C.M. Sánchez

Alguien dejó carne cerca del fuego. Aquello olía bien. Alguien se lo echó a la boca. Aquello sabía mejor. Pasó hace 1,8 millones de años.

Los Homo sapiens que se echaban a la boca un fruto y lo escupían porque les sabía amargo intuían que podía ser venenoso

La introducción de la carne en la dieta les ahorró pasarse el día recolectando y hubo más tiempo para desarrollar estructuras sociales, según el profesor de Harvard Richard Wrangham. Y asarla supuso una revolución. Disminuyeron las mandíbulas, los dientes y el aparato digestivo. Como el calor rompe las células, sus estómagos se tenían que esforzar menos para liberar los nutrientes. La energía que ahorraban pudieron dedicarla a tener más bebés. Y a pensar… Porque esos recursos van al cerebro. No es casualidad que seamos la única especie que cocina.

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