El disparatado viaje de Kruschev a Estados Unidos

En 1959, en plena tensión de la guerra fría, el líder de la URSS protagonizó un disparatado viaje a Estados Unidos. Un nuevo libro lo recuerda. Por Fátima Uribarri

Gordito, histriónico, imprevisible, gruñón y temible. Así era el líder de la URSS Nikita Kruschev. Fue inmisericorde en las purgas de los años más oscuros del estalinismo, pero cuando viajó a Estados Unidos, en septiembre de 1959, él y su mujer, Nina, dejaron titulares que daban de ellos una imagen simpática e infantil.

Ahora llega a España Kruschev se cabrea, de Peter Carlson (Machado Libros), una crónica de aquel viaje esperpéntico en tiempos de alta tensión entre Washington y Moscú. Kruschev estuvo diez días en Estados Unidos invitado por el presidente Dwight Eisenhower. Habló en la ONU; acudió a cenas y presentaciones. Y soportó las pitadas de ciudadanos americanos al paso de su caravana. Lo llevaron a Pittsburgh, Iowa… Pero él insistía en visitar Disneylandia. Estuvo en Los Ángeles y en Hollywood (le presentaron a Marilyn Monroe), pero no le dejaron ir a ‘el país de los sueños’ por motivos de seguridad. «¿Qué pasa en Disneylandia? ¿Hay una epidemia de cólera? ¿Es que los gánsteres se han hecho los amos de aquello?», dijo.

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