En carretera se mueve sobre cuadro ruedas y se impulsa mediante electricidad… Por Fátima Uribarri

• La nueva movilidad o cómo jugarse la vida en las calles

Pero si el piloto decide cambiar de tercio y volar, en lugar de rodar, esta moto se transforma en un helicóptero con cuatro rotores o, como prefieren denominarlo sus creadores, en un dron. La metamorfosis de la moto Lazareth LMV496 se hace en apenas un minuto: las ruedas se colocan en paralelo al suelo y cuatro turbinas alimentadas de queroseno elevan el vehículo, que pesa 140 kilogramos. Se convierte entonces en una moto voladora de reacción. Este vehículo digno de Batman cuesta 496.000 euros. Ideal para sortear los atascos.