La 'deco' que viene

Quizá no tan rápido como en moda, pero las tendencias en decoración también cambian. Desde la profusión de colores a la fiebre por los materiales de origen natural y artesanal, el libro ‘Interiors’, de Phaidon, nos inspira cuatro ideas para renovar el hogar. Por Abigail Campos

Redecorar no es sinónimo de tirar muebles o meterte en una reforma. Si quieres darle una vuelta a tu casa evitando grandes gastos, a veces basta con una nueva pintura de paredes, con introducir nuevos textiles (descubre el poder de una cortina o una colcha) o incluso con cambiar los muebles de sitio y añadir una única pieza diferente, que destaque. Déjate inspirar por las nuevas tendencias.

A todo pantone. Nunca digas “¡Esos colores no pegan!”

  • Qué es: los colores fuertes ganan protagonismo. Los turquesas, amarillos, verdes, azules, rojos y corales, mejor en tonos lisos.
  • Cómo conseguirlo: no hablamos de colocar una simple lámpara en un tono chillón. La clave está en llenarlo todo de color, muebles, paredes y objetos. En suelos hidráulicos o papeles pintados, en mobiliario y por supuesto en textiles como cojines o alfombras. Si hay estampados, que sean pequeñas flores, efectos gráficos o prints tropicales discretos.
  • Inspiración: las fachadas de las casas coloreadas de Guanajuato, en México.
  • De dónde sacar ideas: echa un vistazo a la cuenta @apartmenttherapy. Encontrarás también muebles de colores en Ikea y textiles en Maisons du Monde, Debenhams y HandM.
  • Olvídate de: los colores apagados. La propuesta es la mezcla de colores primarios en casi todas sus combinaciones, aunque toda la vida nos hayan dicho que «no pegan».

Materiales naturales. Lo artesanal manda

  • Qué es: lino, lana, corcho, barro, esparto, mimbre, ratán, bambú, yute… son versátiles y dan un aspecto confortable.
  • Cómo conseguirlo. muebles y elementos decorativos (vajillas, lámparas de tipo farolillo) hechos a mano y/o de aspecto artesanal, fabricados con materiales vivos y renovables como el papel de arroz o la cerámica rústica. También es la temporada de las cestas. Utilízalas como revistero, macetero… No te olvides de colocar estratégicamente plantas de interior.
  • Inspiración: las preciosas villas en Formentera frente al mar.
  • De dónde tomar ideas. mira el perfil de Instagram de la decoradora @isabellopezquesada o curiosea en la tienda de cerámicas @bureau.mad y enamórate de las lámparas de Anthropologie (anthropology.com). También encontrarás alfombras y accesorios de decoración bohemios en La Oca, La Redoute y Primark.
  • Olvídate de: no es un estilo rústico clásico de la montaña, con paredes de madera y mantitas de cuadros frente a la chimenea.

Piezas protagonistas. ¡Ese punto donde no podrás dejar de mirar!

  • Qué es: no hablamos de arte, sino de piezas decorativas (no necesariamente artísticas) que se convierten en protagonistas.
  • Cómo conseguirlo: invertir en una pieza que no pase inadvertida: una lámpara de diseño en el salón, una pared empapelada o pintada en tonos o estampados llamativos, una alfombra de colores vivos o una lámina sobre el sofá. Atrévete a colocar esas piezas en lugares inusuales, por ejemplo, una butaca de capitoné en el baño.
  • Inspiración: lo que buscamos es el efecto impactante de un obelisco en una plaza, como el de Washington.
  • De dónde tomar ideas: de los proyectos decorativos de Gärna Studio, que puedes ver en @garnaisdesign. Hay webs como AtelierDesJeunes.com, que ofrece obras gráficas de series limitadas (50 unidades) y firmadas de artistas emergentes por 150 euros.
    Olvídate de: recargarlo todo mucho. Una pieza llama la atención si luce sola en un entorno.

Interiores clásicos. Vuelve lo aristocrático

Se puede añadir el contrapunto al estilo minimalista incluyendo alguna pieza de color extra

  • Qué es: una vuelta al clasicismo y a los interiores refinados y colores suaves. El resultado son ambientes elegantes con un punto aristocrático.
  • Cómo conseguirlo: piezas de líneas minimalistas en tonos crudos, beis y en la gama de grises o empolvados. Introduce estratégicamente algún mueble de metal de inspiración industrial, decora con piezas doradas (candelabros, bandejas) y, para los cojines, colchas o manteles, busca fibras naturales como el lino, detalles bordados de algodón y tejidos Jacquard. Puedes poner el contrapunto a tanto minimalismo añadiendo algún color extra (morado, turquesa, mostaza) de manera esporádica.
  • Inspiración: esos salones burgueses de los años treinta y cuarenta, con un toque minimal y neutro.
  • De dónde tomar ideas: los cuartos de baño de la línea The New Classic, de Laufen, que evocan épocas pasadas. Las maravillosas colecciones de mosaicos de estilo art déco de L’Antic Colonial para Porcelanosa.
  • Olvídate de: el desorden. El truco. Cuenta con muebles funcionales con capacidad, en los que puedas guardar/esconder cosas y tenerlas a mano.