Elegancia bohemia

Con la reforma de esta mansión, el arquitecto francés Gaspard Ronjat demuestra que se puede ser contemporáneo viviendo bajo molduras de estilo ‘art déco‘ en el elegante barrio de Neuilly, en las afueras de París. Producción y texto: Ana Cardinale / Fotos: Matthieu Salvaing

Tras una larga búsqueda, una joven periodista de moda y su marido, abogado, encontraron la casa de sus sueños en el exclusivo barrio de Neuilly, a las afueras de París. Situado en la margen derecha del río Sena, esta zona se caracteriza por sus espectaculares calles e inmensas manzanas, con edificios cuyas fachadas compiten en grandiosidad y elegancia.

Y es en aquel lugar, con cierto aire de pueblo para burgueses adinerados, donde se encuentra esta mansión de cuatro plantas, testigo privilegiado de la arquitectura de los años treinta, que había pertenecido a un rico industrial y que luego se subdividió en cuatro viviendas distintas. La pareja adquirió el entrepiso y la planta baja con jardín y decidió someterla a un lifting rejuvenecedor.

Para ello confiaron la renovación al arquitecto Gaspard Ronjat, quien supo interpretar al pie de la letra las consignas de los dueños, aunque respetando al cien por cien el estilo que desde el principio había cautivado a los dueños. «En el entrepiso conservé los espacios de recepción, que mantuve interconectados. Solo uno cambió de función, ya que de recepción pasó a ser el dormitorio principal con su baño incorporado como una caja apoyada sobre el suelo de madera, que conservé -asegura el arquitecto-. También respeté la chimenea de mármol, con la idea de poder recuperar el cuarto original si algún día sus dueños decidieran hacer una nueva reforma».

Esta mansión de cuatro plantas es testigo privilegiado de la arquitectura de los años treinta

El arquitecto conservó los detalles originales más interesantes de la vivienda para que la casa siguiera manteniendo su esencia. chimeneas, pisos y boiseries; los picaportes de las puertas y la herrería; y todas las aberturas de la construcción original, incluidas las ventanas del comedor con vidrios bombeados.

AMALGAMA DE ESTILOS

La propiedad tiene una superficie de 350 metros cuadrados más otros tantos de jardín. Desde la entrada, con su imponente ventanal de estilo art déco, se accede a un gran salón en el centro, al dormitorio principal a la izquierda y al comedor a la derecha, que comunica con la cocina. En la planta baja se crearon cuatro cuartos y tres baños.

El arquitecto conservó detalles como chimeneas, puertas, ‘boiseries’ o la herrería

Toda la casa tiene una estética muy sofisticada y elegante, aunque también destila un aire algo bohemio. Esto se debe a que tanto el arquitecto como los dueños procuraron evitar que fuera demasiado formal. Es así como el gran salón con ventanales orientados hacia el jardín y su decoración relajada se parece a un loft del Soho; o el comedor, a una casa de campo inglesa; y el dormitorio principal, al de una estrella de Hollywood.

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