Lisboa, 1989. Soy músico y gané Eurovisión 2017. Ahora presento mi segundo disco de estudio, ‘París-Lisboa’, con el que empiezo gira. Entre mayo y noviembre daré 16 conciertos en España. Por Virginia Drake / Vídeo y foto: Javier Ocaña 

XLSemanal. Para estar en Eurovisión, dejó unos días el hospital en el que estaba esperando un trasplante de corazón.

Salvador Sobral. Sí. El trasplante era urgente y me ingresaron porque, en caso de que apareciese un órgano compatible, todo tenía que ser inmediato.

XL. Y, pese a que ha repetido que no le gusta nada ese festival, se la jugó.

S.S. Porque el mundo merecía escuchar esa canción que escribió mi hermana y que es preciosa (Amar pelos dois) y porque no siempre puedes mostrar algo tuyo para 200 millones de personas.

XL. ¿Volvería a Eurovisión si se lo piden?

S.S. No; eso terminó ahí y no se repite.

XL. Raphael fue dos veces seguidas…

S.S. No sé quién es Raphael, la cultura española no llega a Portugal. Además, si vuelvo y no gano, pierdo el encanto.

XL. ¿Se ha preguntado quién o cómo sería el donante de su nuevo corazón?

S.S. No; eso son problemas para la cabeza, mejor no volverme loco.

salvador sobral

XL. ¿Sigue negándose a hacerse selfis?

S.S. Cuando me los piden, digo que no y ofrezco, a cambio, cinco minutos de conversación para conocerme un poco. Muchos se molestan y se van [ríe]. Pero a veces me dejo; ya no soy tan fundamentalista como antes.

XL. Tiene fama de dar unos cortes tremendos a la gente.

S.S. Sobre todo, a los periodistas [ríe]. Ahora, me he puesto un filtrico porque me sacaban unos titulares tremendos. A veces hacen que no entienden mi sarcasmo ni mi sentido del humor porque solo van a la caza del titular. Por eso, ahora intento ser supercorrecto para hacérselo imposible y que no distorsionen. [Se levanta sin decir nada y se va a saludar a unos amigos que reconoce. Tarda cinco minutos en volver]. ¿Qué más quieres saber?

XL. Pues lo que quiera contar.

S.S. Tengo muchas paranoias y me gusta cantar en sitios pequeños sin avisar. No consigo levantarme temprano: solo soy músico para despertarme tarde. ¡Ya tienes aquí tu titular! [Ríe]. ¿Algo más?

XL. Le gusta el éxito sin pagar peajes.

S.S. Pago mis peajes, no te creas. No me gusta nada hacer entrevistas y ya ves…

XL. ¡Qué amable!

S.S. Tampoco me gusta grabar discos en estudio, lo hago porque es importante.

XL. Ya casi terminamos, no sufra. Dice que desciende del conde de Sobral.

S.S. Ese es mi pasado aristocrático y no se puede cambiar. No cumplo el cliché del artista miserable, aunque viví otras miserias. Pero soy un aristócrata renegado, soy del pueblo y no sé qué es eso de la sangre azul.

Desayuno: me lo salto

Desayuno Salvador Sobral

 

«Desde los 16 años, no desayuno nada. Me despierto a las 12 y directamente paso a la comida del mediodía. Mientras la gente desayuna, yo prefiero dormir».

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