Remota y rústica, con playas de agua cristalina, pueblos de pescadores y ciudades monumentales, puede que Puglia sea la última región realmente desconocida que queda en Italia. Por algo, el tacón de la bota se ha convertido en refugio de vips y ‘celebrities’… Te la descubrimos, pero solo si prometes guardar el secreto. Por Ixone Díaz-Landaluce

Puglia, la última región desconocida de Italia (ver galería)

El tacón de la bota es, quizá, la última región italiana que conserva intacta (o casi) su autenticidad. Ignorada hasta hace apenas una década, en los últimos años Puglia se ha convertido en un destino de moda gracias a la visita de famosos, como George Clooney, Tom Hanks, Madonna o el matrimonio Macron, y a su cóctel imbatible de capitales monumentales, paisajes bellísimos, playas de postal y un catálogo de pueblos pintorescos de apasionante historia.

No en vano por estas tierras pasaron todos: griegos, romanos, bizantinos, españoles… Y cada cual dejó su impronta. Ahora, además, la región está viviendo un nuevo renacimiento. Las masserias (granjas con cuatro y cinco siglos de historia) han sido cuidadosamente rehabilitadas y reconvertidas en encantadores hoteles boutique. Y la cucina povera, literalmente ‘cocina pobre’, es un reclamo para los foodies. Aunque en este rincón del mundo nunca se haya hablado de slow food ni de gastronomía de proximidad, sino más bien de supervivencia pura y dura. Eso, y no otra cosa, son los célebres orecchiette con cime di rapa (pasta en forma de orejitas con anchoas, ajo y hojas de nabo) o el riso con patate e cozze, un guiso de arroz, mejillones y patatas al horno.

Eco imperial

Lo habitual es llegar a Puglia a través de Bari, su capital. Aunque hay quien aterriza y se pone directamente en ruta, la ciudad merece una visita: tiene un interesante casco antiguo lleno de callejuelas, plazas e iglesias como la basílica de San Nicolás y un imponente castillo normando-suevo del siglo XII. Al norte de la ciudad, hay pueblos encantadores como Trani y áreas protegidas como el Parque Nacional del Gargano. Sin embargo, la zona más fascinante de Puglia es la península de Salento. A su monumental capital barroca, Lecce, se la conoce como la Florencia del sur. No es para menos: su impresionante ‘inventario’ arquitectónico incluye más de cuarenta iglesias, un centenar de palacios y un anfiteatro y un teatro romanos. Pero la ciudad solo es un pequeño aperitivo de una región remota y muy calurosa en verano, en cuyo paisaje de olivos, viñedos y masserias parece que el tiempo se hubiera detenido.

Con vistas al mar

Salento, además, está bañada por dos mares. En la costa del Jónico, hay magníficas playas de arena como las de Punta Prosciutto y áreas protegidas como Porto Selvaggio, pero también joyas arquitectónicas como Gallipoli, una ciudad barroca con una muralla del siglo XIV. La costa adriática, más abrupta, es una sucesión de pueblos pintorescos como Otranto, con su imponente castillo aragonés y las huellas de su pasado griego, turco y romano; Santa Cesarea Terme y su extravagante arquitectura, o Santa Maria de Leuca, el confín de Italia. Pero también hay ruinas con vistas al mar, como las de Roca Vecchia, magníficas piscinas naturales (Grotta della Poesia o Marina Serra) e impresionantes cuevas marinas, como las de gruta Zinzulusa.

CINCO VISITAS IMPRESCINDIBLES

Matera

Famoso por las pintorescas sassi, las casas-cueva excavadas en roca caliza, este impresionante pueblo fue un símbolo de la miseria después de la Segunda Guerra Mundial. Ahora, su conjunto histórico es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Y este año, además, es Capital de la Cultura Europea.

Valle de Itria

Los trulli de Alberobello, unas características construcciones de piedra en forma de cono del siglo XV, son una de las postales más famosas de Puglia. El pueblo también tiene un curioso cementerio de estilo egipcio. Muy cerca de allí, en Grotte di Castellana, se puede visitar un impresionante conjunto de cuevas naturales. Y un poco más al sur, la preciosa ‘ciudad blanca’ de Ostuni.

Promontorio de Gargano

Al norte de Bari, los acantilados, las grutas y el mar cristalino del Parque Nacional de Gargano esconden dos pintorescos pueblos: Vieste y Peschici. Frente a su costa, las islas Tremiti, un pequeño paraíso tapizado de pinares y calas recónditas.

Polignano a Mare

Este pueblo de pescadores a orillas del Adriático está construido sobre unos imponentes acantilados que se funden, literalmente, con las casas. Tan fotogénico que se ha convertido en una sensación en Instagram y en una pequeña trampa para turistas, pues los escenarios de postal atraen a las masas…

Salento

Es la península más septentrional de Puglia. Sus dólmenes y menhires marcan el camino entre olivos hacia su capital, Lecce, lleno de iglesias y palacios y la sorpresa del anfiteatro romano. Su costa ofrece paisajes con marcados contrastes. amplias playas de arena blanca en la costa jónica y acantilados y rocas de vértigo con cuevas marinas en la costa adriática.

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