Bollo con requesón y frambuesas

Una receta de Martín Berasategui para hacer un delicioso bollo con requesón y frambuesas. Foto: José Luis López de Zubiría / Ilustraciones: Javirroyo

Tiempo estimado de preparación del bollo con requesón y frambuesas: 40 minutos

Ingredientes

  • 1 ramillete de menta y albahaca fresca
  • 4 bollos dulce de leche o similar
  • 50 g de mantequilla
  • 4 puñados de frambuesas o cualquier fruta roja madura de temporada
  • 3 cucharadas de miel de calidad
  • 150 g de requesón de vaca cremoso

PASO A PASO

1. Sobre una tabla, y con un cuchillo afilado, cortamos en tiras muy finas las hojas de albahaca y menta. Para que queden aún más finas y delicadas, es mejor eliminar el nervio central a cada una de las hojas antes de cortarlas. Es arduo, pero se puede hacer sin perder mucho tiempo. Reservarmos las hierbas en un pequeño bol en la nevera. Para esta receta podemos emplear bollos suizos de calidad o los llamados ‘bollos de leche’, eso sí: intentemos que sean pequeños para que el postre no quede basto.

2. Sobre la tabla abrimos los bollos en libro, en dos, intentando que no se suelten las dos partes. Los colocamos abiertos en el fondo de una sartén antiadherente a fuego muy suave con la mantequilla derretida, para que se les infiltre el calor y se tuesten por su parte interior, por el lado de la miga. Cuando estén bien dorados, los retiramos a una fuente.

3. Acabado: aplastamos en el fondo de un plato hondo las frutas rojas más magulladas, hasta hacer un puré ligero que endulzaremos con la miel, removiendo con un tenedor. Mientras, en un bol, mezclamos el requesón cuidadosamente con las hierbas en tiras y añadimos este puré de frutas rojas.

4. Abrimos los bollos tostados y los rellenamos con el requesón aliñado, tapizando el interior con el resto de las frutas rojas enteras. Rociamos finalmente con un hilo de miel y ¡listo!

TRUCO

Este postre también queda fantástico reemplazando el requesón por helado cremoso del sabor que queramos. También si cambiamos el bollo por un brioche de mantequilla, un buñuelo o un cruasán, que podemos tostar en la sartén.