Málaga, 1968. Soy actor y periodista. Acabo de estrenar ‘El reino’, un ‘thriller’ de un político corrupto de la costa española que pelea por sobrevivir al verse abandonado por su partido. Por Virginia Drake / Vídeo y foto: Javier Ocaña

¿Y si hablamos de corrupción?

¿Y si hablamos de corrupción?

Acaba de estrenarse 'El Reino', un 'thriller' en el que Antonio de la Torre interpreta a un político corrupto de la costa española que pelea por sobrevivir al verse abandonado…

XLSemanal. Dice que, más que señalar a un partido concreto, esta película habla de nosotros, pero está claro a qué trama se refieren… [Gürtel].

Antonio de la Torre. Es probable que se reconozca a políticos concretos, pero hemos querido meternos en la piel de esa gente que se corrompe, tratar de saber por qué lo hacen…

XL. Pues por dinero.

A.T. Sí, claro; pero, sin justificarlos, he intentado entenderlos. Una de las cosas que siempre me ha gustado de este oficio es el compromiso con la verdad. Como actor no trato de denunciar nada, intento entender.

XL. ¿Ha hablado con muchos corruptos para entender su personaje?

A.T. No los llamaría así, diría que he hablado con gente que está incursa en casos de corrupción y pendiente de sentencia judicial. Algunos se sinceraron y me explicaron muchas cosas; y eso es de agradecer. A nivel personal se generó una situación de empatía muy necesaria.

XL. Dentro de poco lo veremos en la piel de otro político: el expresidente uruguayo José Mujica, en sus años como preso tupamaro [La noche de 12 años].

A.T. Preso no: rehén. La dictadura convirtió en rehenes a nueve tupamaros [guerrilleros opositores] que ya estaban presos. Mujica era uno de ellos. [Si tupamaros cometía algún atentado, los militares matarían a los rehenes].

XL. Y a partir de ahí, dos horas y media de película a base de torturas tremendas.

A.T. Entiendo que la película te ha tocado [sonríe]. Diría que ambas han revivido al periodista que vive en mí, tanto para interpretar un personaje de la España del non stop de 2007 como para interpretar a Mújica, un referente ideológico para medio mundo. En esta ocasión, tampoco hemos querido hacer un filme político, sino un viaje de ida y vuelta a la locura.

XL. Tiene once nominaciones y un Goya, ¿eso es buen ojo para elegir suspapeles o es que está usted en todas las salsas?

A.T. Una vez escuché un chiste muy gracioso: «Cuenta la leyenda que una vez se hacía cine español y no salía Antonio de la Torre». Estoy en el ocho por ciento de los privilegiados que viven de esto.

XL. Antes de actor, fue periodista deportivo.

A.T. Hice Periodismo en Madrid y me fui a Sevilla a trabajar en Canal Sur Radio. Entonces era muy fan de Butanito [José María García], pero volví a Madrid y me apunté en la escuela de Cristina Rota: lo que en verdad quería era ser actor.

XL. A sus 50, ¿para qué no tiene ya edad?

A.T. Para ser jugador del Málaga [ríe]. Ya, como mucho, puedo aspirar a ser presidente del equipo.

Desayuno: depende del día

Desayuno Antonio de la Torre

 

«Ahora estoy tomando un café con leche y una tostada con aceite y tomate. Otras veces cambio la tostada por un plátano o por mucha fruta».