Barcelona, 1939. Actor, productor y director de teatro. Ingresé en la Comédie Française y fundé el Teatre Nacional de Catalunya. Estoy en el Teatro Alcázar Cofidis, en Madrid, con ‘Voltaire/Rousseau’. Por Virginia Drake

XLSemanal. Esta disputa entre Voltaire y Rousseau recuerda a otras obras suyas en las que también discutían Fouché y Talleyrand o Descartes y Pascal.

Josep María Flotats. Sí, pero no es una trilogía, solo una casualidad. Me resulta apasionante desenterrar grandes ilustrados -filósofos o políticos- y poder conversar con ellos en directo.

XL. Pero el encuentro entre Voltaire y Rousseau que representa no se dio nunca.

J.M.F. No, pero no es ficción. todo el diálogo es real y está documentadísimo a partir de publicaciones y cartas que se dirigieron. lo que dicen les pertenece.

XL. Sorprende que, siendo ambos enciclopedistas prerrevolución, mantuvieran posturas tan opuestas.

J.M.F. El conservadurismo de Rousseau era progresista a la vez; y el progresismo de Voltaire era de tabla rasa. Con Rousseau empezó un mundo nuevo, pero con Voltaire no terminó el antiguo.

XL. Rousseau dice que el teatro es una perversión por eliminar, y Voltaire, que es imprescindible para la educación y la cultura. ¿Tiene aún el teatro ese papel?

J.M.F. ¡Ojalá lo tuviera! En las grandes capitales europeas, el teatro sigue vivo. Es una pena que en España la prensa rosa y el ‘jiji-jaja’ barato sea lo que más vende.

Flotats Desayuno

XL. La calidad teatral, dice, está abaratada.

J.M.F. Pero también por el 21 por ciento de IVA, que solo se ha reducido en la taquilla, no en los costes de producción, y que es el beneficio de una obra de seis actores que triunfa. ¡Así de claro!

XL. Hace 60 años ganaba 100 pesetas al día.

J.M.F. Y hacía, de lunes a domingo, dos funciones diarias. Pero 3000 pesetas de entonces eran una fortuna. Entonces era principiante y hubiera trabajado gratis.

XL. «¡Qué difícil ser independiente cuando se es pobre!», ¿no?

J.M.F. Lo dice Rousseau y es de una brutal actualidad. Sin recursos, nadie es del todo libre en ningún ámbito. Las #MeToo son un ejemplo. tuvieron que aceptar el abuso para poder trabajar.

XL. La obra también habla de libertad de expresión, pero con matices.

J.M.F. Libertad de expresión individual y colectiva, sin duda; pero hoy muchos escriben anónimamente lo que les da la gana en las redes, y un loco en estado de furia es peligroso. Entonces la tolerancia se vuelve un vicio, cuando es una virtud.

XL. ¿La separación entre Iglesia, Estado y Justicia es aún una cuestión pendiente?

J.M.F. La respuesta la tienes en algo que dijo el cardenal Cañizares. «La unidad de España la hizo el Espíritu Santo». ¡Apaga y vámonos! En pleno siglo XXI, el mundo está en guerra de religiones. A veces pienso que estamos peor.

Desayuno: fiel a la tradición

Desayuno Flotats

 

«Tomo un té y una tostada de buen pan, tipo payés, con mantequilla y miel. Es lo que desayuno desde hace muchos años y lo que más me gusta».